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Hojas de abedul, un proceso de recolección silvestre controlada

El Abedul es un árbol que debe su vitalidad al gran consumo de agua y su capacidad para movilizar líquidos. Un sólo árbol puede llegar a evaporar 500 litros en un día. Esta relación entre el metabolismo del abedul y el agua hace que esta planta sea muy interesante para la elaboración de preparados que ayudan a estimular la circulación de líquidos en el organismo humano.

En Bohemia, una región al sur de República Checa, más de 250 personas trabajan exclusivamente para Weleda con el objetivo de conseguir una cosecha anual de 100 toneladas de hojas frescas de abedul. Una relación a largo plazo, con precios por encima del mercado, ha mejorado las condiciones de vida de los recolectores de la región. La pureza del aire y las características específicas del suelo hacen que en esta zona haya bosques de abedul de grandes extensiones, que se transforman en una oportunidad de trabajo para muchos.

Para asegurar la supervivencia del medio ambiente, es importante que cada uno de los colaboradores sepa cómo, cuándo y sobre todo, cuántas hojas se pueden recolectar sin poner en peligro el equilibrio natural de los árboles. Weleda, fiel a su lema: “en armonía con el ser humano y la naturaleza”, siempre establece relaciones con sus proveedores siguiendo alguno de los tres estándares: agricultura biodinámica, agricultura orgánica y de recolección silvestre controlada y certificada; como es el caso del abedul.

Weleda trabaja continuamente en la correcta formación de los recolectores, del buen funcionamiento del proceso y de la calidad de las hojas. Para que las hojas de abedul del sur de Bohemia reciban el certificado de calidad orgánica, según las normativas de la UE, la recolección silvestre tiene que estar realizada de un modo determinado y sobre todo controlado.

Desde mediados de mayo hasta mediados de junio, más de 200 recolectores entran en acción. Empezando desde la madrugada, ellos recogen manualmente hoja por hoja. Después, entregan las hojas hacia el mediodía de ese mismo día, en uno de los 18 centros de recolección. Allí se pesa la cosecha y pasa los primeros controles de calidad. Las que se consideran adecuadas se envían a Weleda, donde se convierten en el principio activo del Aceite de Abedul para la Celulitis.